Rediseño

Rediseño web: la misma dirección, otra primera impresión

Rehacer una web no debería costarte lo que ya habías ganado: ni las visitas que llegaban, ni las URL que alguien enlazó, ni el nombre que la gente escribe en Google.
Interior minimalista con butacas blancas, una lámpara y luz natural entrando por la ventana

Qué cambia y qué se queda igual

01

Se queda: tu dominio

Mismo dominio, mismo correo, misma dirección que llevas años imprimiendo en las tarjetas. No hay migración visible para nadie de fuera.

02

Se queda: tus URL

Cada dirección antigua sigue funcionando. Cuando una página cambia de sitio, dejamos una redirección permanente para no perder lo que ya estaba enlazado.

03

Se queda: lo que ya funcionaba

Antes de tocar nada miramos qué páginas te traen visitas y de qué búsquedas. Eso no se toca a ciegas; se mejora sobre lo que ya rendía.

04

Cambia: la velocidad

Salimos de plantillas cargadas de plugins y publicamos un sitio estático. En móvil la diferencia se nota antes de que termine de aparecer la primera pantalla.

05

Cambia: el diseño

Diseño propio hecho sobre tu contenido real, no una plantilla comprada con tus textos metidos a presión donde quepan.

06

Cambia: quién la cuida

Al terminar no te quedas con una web nueva y nadie al teléfono: entra en la suscripción y sigue moviéndose cada mes.

Antes de tocar nada

Primero se mide, después se rediseña

Un rediseño a ciegas es la forma más rápida de perder tráfico: se cambian las direcciones, se borran páginas que traían visitas y tres meses después nadie entiende por qué suena menos el teléfono.

Empezamos por el inventario: qué páginas existen, cuáles reciben visitas, de qué búsquedas llegan y cuáles no las ve nadie. Con eso encima de la mesa decidimos qué se conserva, qué se fusiona y qué se retira con su redirección puesta.

Cómo trabajamos
Persona dibujando bocetos de interfaz en un cuaderno junto a un portátil y una cámara
Después de publicar

Las dos semanas siguientes son las que importan

El día del cambio no pasa casi nada: los buscadores tardan en volver a rastrear y los efectos aparecen después. Por eso la parte delicada del rediseño no es publicar, es lo que se vigila luego.

Durante las dos semanas siguientes comprobamos redirecciones, errores 404, indexación y velocidad real. Si algo se ha movido de sitio, se corrige mientras aún es barato corregirlo.

Pantalla oscura con gráficas de rendimiento y métricas de tráfico de un sitio web

La diferencia

Rediseñar con plan o rehacer y cruzar los dedos

Qué pasa con…Rediseño WebsyRehacer sin plan
Las URL antiguasSe conservan o se redirigenSe pierden
El inventario previoSe mide antes de decidir
Las redireccionesEscritas una a unaTodo al inicio, o nada
La velocidadObjetivo 95+ en móvilLa que salga
El seguimiento posteriorDos semanas de vigilancia
El día despuésEntra en suscripciónNadie al teléfono
El pagoCuota mensual, 0 € de altaProyecto por adelantado

Rediseño

Preguntas frecuentes

¿Voy a perder posiciones en Google?

El riesgo existe siempre que se toca una web, y quien te diga lo contrario te está vendiendo humo. Se reduce mucho conservando las direcciones, redirigiendo una a una las que cambian y manteniendo el contenido que ya rendía. Lo que no hacemos es rediseñar sin mirar antes qué páginas te traen visitas.

¿Cuánto tarda un rediseño?

Entre dos y cuatro semanas para una web de tamaño normal, contando el inventario inicial, el diseño, la revisión contigo y la publicación. Lo que más alarga el plazo es reunir contenido nuevo, así que si ya lo tienes, va rápido.

¿Puedo quedarme con mis textos actuales?

Sí, y muchas veces es lo sensato: si esos textos ya posicionan, tirarlos es regalar trabajo hecho. Lo que solemos hacer es reordenarlos, cortar lo que sobra y añadir lo que falta, en vez de reescribir por reescribir.

¿Tengo que cambiar de alojamiento?

Sí, porque el sitio pasa a publicarse como archivos estáticos en una red de distribución global, y eso va incluido en la cuota. El cambio lo hacemos nosotros y no supone corte apreciable: se prepara todo antes y solo al final se apunta el dominio.

¿Y si mi web actual tiene tienda o reservas?

Entonces hay que mirarlo antes de prometer nada. Una tienda se puede rehacer dentro del plan Tienda; un sistema de reservas depende de con qué esté hecho. Te diremos qué se puede mover, qué se queda como está y qué costaría, antes de empezar.

Enséñanos la web que quieres cambiar

Le echamos un vistazo, te decimos qué salvaríamos y qué rehacíamos, y cuánto costaría al mes. Sin compromiso y sin insistir después.